lunes, 21 de febrero de 2011

Cuando el amor.....

   Qué pasa cuando el amor se convierte en obsesión, en miedo, tristeza, en inseguridad. Cuando nos dejamos llevar por situaciones que nos hacen dudar del porque estamos con ese respirar. Hay momentos que  sabemos exactamente que estamos haciendo pero por el miedo de soltar, seguimos en situaciones y con personas  que no nos dan el tiempo, el sentimiento, el respaldo, la energía que nuestro corazón necesita, pero nuestra razón  a pesar de lo visto, no lo mira.

   Primero tenemos que saber que el amor es  sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. (Pasaje Bìblico y parte de la película  A walk to remember) Love is patient and kind, it is never jealous, love is never boastful or conceited, it is never rude or selfish, it does not take offence, nor is it resentful. Love takes no pleasure in others sins but delights in the truth; it is always ready to excuse, to  trust, to hope and to endure whatever comes. Love does not come to an end. There are three things that last, faith, hope and love and the greatest of these is love

   Cuando dejamos de pensar en nosotros mismos y caemos al ceder por estar, por creer que al tener nos hace más fuerte nuestro ser. Por esa sonrisa que a veces nos irradia de placer, por esas palabras que se quedan en charlas, por ese sentimiento que pensamos es querer y lo único que necesitamos para ser. Cuando olvidamos que  nuestra sonrisa es tan importante y más que la persona a la par, que no por pensar en nosotros primero también nos hacen menos personas de bien. Para amar a alguien mas necesitamos amarnos primero y darnos cuenta del gran poder que un simple latido puede brindar en un atardecer. Para sentir lo que cada suspirar viene acompañado en el simple mirar a ese ser que sin miedo entregamos cada palpitar.

   Porque a veces entramos a esos momentos de inseguridad, de aceptar lo que nos dan por miedo a no volver a caminar y decidir?  Porque al vernos cada amanecer no hacemos que nuestros pasos sean más seguros y envueltos de amor? Porque siento a veces que nadie me entiende y observa lo que mis ojos perciben cuando lo veo a mi par?  Muchos se hacen estas preguntas cada amanecer y pocas hablan con su corazón para entender el que los lleva a ciertas situaciones, a momentos en que no saben qué hacer, si es amor o querer, si es costumbre o miedo a perder.

Circunstancias para abrir los ojos del corazón:
1.    Cuando dejo de sonreír a pesar que pienso ser feliz al amar.
2.    Cuando mi tiempo no le doy la importancia necesaria por el tiempo de mi pareja.
3.    Cuando hago las cosas automáticas y dejo de vivir cada paso al lado de esa persona que digo amar.
4.    Cuando dejo de luchar por ese amar.
5.    Cuando se la realidad cada despertar pero trato de esconder por no perder ese respirar.
6.    Cuando la fuerza de ese ser me derrumba hasta caer.

     Esas son algunas situaciones que se puede ver uno envuelto y no ver al momento de sentir, querer o amar. Vale la pena sentir y vivir, construir y elegir y decidir. Pero también vale la pena el valorar, respetar, añorar, soñar, velar, transmitir y  sentir lo bello al amar cuando se abraza de la manera correcta.  Cada amanecer es importante saber que cada quien es dueño de cada palpitar de su corazón, de cada fuerza de su razón, de su felicidad y su prosperidad. No importa la realidad, siempre hay esa esperanza que debemos tener bien metido en nuestro ser, que cada día es un nuevo amanecer.

  El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es( Jorge Bucay).


No hay comentarios:

Publicar un comentario