jueves, 24 de febrero de 2011

¿Hablamos el mismo idioma de nuestros hijos? Todo está en las respuestas a las preguntas…

La mayoría de los padres o personas encargadas de nuestros hijos les hacen estas preguntas diariamente.

¿Te fue bien en el colegio?
¿Le hiciste caso a la maestra hoy verdad?
¿Compartiste con tus compañeros de clase a la hora de receso?
¿Entendiste las instrucciones del deber?
¿Ya repasaste lo visto en clase hoy?
¿Estudiaste para la prueba de mañana?

Hay tantas preguntas que todos los días los padres o encargados de los hijos se preguntan y es parte de la rutina diaria desde el momento que entran al carro. Es importante el estar al tanto de las acciones y pensamientos que los hijos pasaron durante su estadía en el centro de estudios, por medio de comentarios, alegrías y enojos, se pueden dar cuenta de sus experiencias escolares dependiendo la edad y increíble todas las vivencias diarias que los niños experimentan al momento de despertarse hasta dormir. Ahora, que pasa con esas preguntas que hacemos cuando ellos vuelven de estudiar, aquellas preguntas que queremos que nos respondan como nosotros lo haríamos y la verdad es que no es así.

Hay tanto detrás de la pregunta, hay tanto en la respuesta que a veces por no querer entrar entre pláticas por tiempo o por enojo no lo hacemos o simplemente el niño/a no expresa lo suficiente.

Por ejemplo: ¿Estudiaste para la prueba de mañana?

Respuestas: ¡Si mami o papi, claro que estudie y muchísimo!!

He tenido padres de familia preguntándome, que hacer para que su hijo/a estudie mejor, que todo el material repasado se le quede, que hacer para que el niño tome conciencia de la importancia de estudiar y ser responsables. Como a los padres que me han preguntado y a los que me preguntarán, les diré exactamente lo que les digo a todas las personas que se acercan a mi clínica, ¿Les han preguntado alguna vez a sus hijos que les digan, Que es para estudiar?

El 80% de los mismos dicen que nunca les han preguntado a sus hijos eso, lo que me lleva a creer que todos esperamos que los hijos sepan que hacer por que uno ya sabe como hacer las cosas. Es una pregunta tan simple pero que puede llevarlos a entender la perspectiva de una personita que tal vez si estudia pero no correctamente por que nadie le ha preguntado su forma de pensar.

Los maestros le pueden guiar a estudiar, los padres están al tanto que lo hagan, pero ¿será que lo aprendido y dirigido es lo adecuado para el niño? ¿Se sentirá cómodo con esa estructura de repaso? ¿Se sentirá motivado al estudiar? ¿Está contento en el colegio que estudia? ¿Se sentirá presionado por sus padres? Bueno pueden ser miles de preguntas pero solo lo sabremos si se le pregunta directamente.


Las preguntas al principio tiene tantas respuestas que para algunos padres están completas y para otras son vacías, pero algo importante que hay que recordar es que detrás de un:

- si mami, en el colegio me fue bien.

¿Que es bien? ¿Bien comparado a que? Mejor que ayer, peor que ayer, igual que ayer, un día más o menos, triste pero bien, feliz pero bien, son respuestas que no llevan a nada y muchas personas se quedan con ese bien, pero detrás de esa palabra a una profundidad del alma de sus hijos esta la respuesta, y lo que se debe hacer, es buscarla. Es importante el NO bombardearlos con preguntas como si fuera interrogatorio, por que así no se encuentra las respuestas que buscamos. La realidad es que si los niños saben que pueden contarnos las cosas sin importar que, ellos mismos las expresan no solo con las palabras, con una mirada, sonrisa, llanto, una tomada de mano, un te quiero o un tan simple te necesito.


Es importante tener claro que no importa la edad, la forma de expresar no es mejor ni peor de acuerdo a una edad determinada. Un niño de pre primaria puede saber muy bien como expresar sus ideas pero no las hace por que, sus padres se pueden enojar, no quiere que la maestre se molesté, piensa que lo que hizo es malo bueno, muchas razones. En un adolescente ya va desarrollado, el sentirse mayores y piensan que los padres no deben saber mucho de ellos y más que eso saben que quieren escuchar sus padres, es parte del proceso de desarrollo y es normal que haya ese tipo de actitudes.

¿Por eso la pregunta del título, hablamos el mismo idioma? Lo más bonito de vivir es aprender a comunicarnos, a platicar con apertura, saber que se puede confiar sin importar que, pero más que todo, querer saber lo que sus hijos experimentan diariamente para llegarlos a conocer mejor y establecer buenos lazos de comunicación y unión, sabiendo respetar su individualidad.

Todo lo que queda es entender más allá de la misma expresión.
Licda.Karla Higueros
Para citas: 23699008- 23690957
zona 15.

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